Nunca fui fan del contacto físico. Besos, abrazos y caricias nada de eso me emociona mucho y me incomoda a menos que sea con personas muuuy cercanas a mí. Eso provocó que cosas como besar no sean un área muy explorada por mí, no le encuentro lo atractivo a besar incluso cuando tuve pareja.
Solo tuve un novio con quién tuve intimidad física, pero la verdad no me fascinaba. Lo tomaba como “parte de ser novios”, ya que a él parecía gustarle y que quizás en algún momento me gustaría.
Pero al no llamarme la atención, nunca entendí que estaba bien y que estaba mal al besar, como no sentía placer no sabía cómo se debía sentir para saber que tal lo estaba haciendo, y mi novio de ese entonces tampoco tenía experiencia besando a otras personas por lo que no podíamos compararlo con nada.
A todo esto soy una habida lectora de romance y en las novelas, mangas, películas y series se describe como algo tan emocionante, cálido y lindo. Sé que es ficción y no debería tomarlo como referencia, simplemente no entiendo como alguien puede disfrutar besar en la realidad.
Así que ahora no sé si durante todo mi noviazgo lo estuve haciendo mal y tengo un concepto erróneo de besar y mi ex era también un pésimo besador, o en verdad me da asco y no es la gran cosa. Siendo como si todos se estuvieran riendo de un chiste mientras no entiendo el remate.
Disclaimer: Estoy a punto de decir algo muy herético, MUY herético, así que si sos una personareligiosa, por favor no leas esto. No estoy intentando molestar a nadie, simplemente estoy divagando de una manera medio tonta, sin atacar las creencias de nadie. Esto no es ragebait, solo un experimento mental.
Jesús era una mujer o, como mínimo, un hombre trans. Quiero decir, no estoy negando que se presenta como hombre, pero si aceptamos que es Dios dentro de un cuerpo humano, y entendemos “hombre” en el sentido de “ser humano”, y que solo podría haber tenido cromosomas XX dado que no hubo intervención biológica masculina, entonces Jesús era biológicamente mujer. Quizás en las traducciones se hizo referencia a Jesús como hombre porque es la versión humana de Dios y “hombre” se utilizaba de manera genérica —pero podría haber sido una mujer. O quizás María era una especie de hermafrodita asexual, siendo tanto hombre como mujer al mismo tiempo, capaz de autofecundarse y producir gametos portadores del cromosoma Y.
Tal vez Jesús era una mujer que, al comprender que vivía en una sociedad patriarcal y retrógrada, hizo la transición a hombre para poder ser escuchado. Y si entendemos a Dios como su “padre”, existiendo más allá de las categorías binarias humanas… entonces, como mínimo, Dios es queer. Si eso significa no binario, género fluido o trans es otra discusión, pero yo diría que Dios es de género fluido, fluctuando entre los tres estados de la Santísima Trinidad (Padre–Hijo–Espíritu Santo), siendo todos ellos sin dejar de ser Dios.
Además, si volvemos al Génesis, Dios crea a los seres humanos a Su imagen y semejanza. Crea. Y las únicas personas capaces de gestar vida son las mujeres (biológicamente hablando). ¿No es curioso que, aunque supuestamente Eva surge de la costilla de Adán, sea únicamente Eva quien tiene la capacidad de gestar y dar vida a la humanidad? La misma Eva que se atrevió a ir más allá de la sumisión absoluta y
buscar conocimiento mediante el fruto prohibido. La serpiente le dijo que comerlo la haría semejante a Dios… y después de hacerlo, el “castigo” de Dios fue el dolor durante el parto. El dolor era el castigo, porque la capacidad ya estaba ahí. Es difícil creer que la gestación en sí misma sea un castigo divino cuando pone la existencia de la humanidad en sus manos. Es una capacidad divina que se volvió humana a través del sufrimiento.
Si incorporamos a Platón y su teoría del mundo de las formas, donde el mundo físico es simplemente un reflejo de ideas perfectas, y consideramos a Dios como el creador, se podría argumentar que la aproximación más cercana a esa divinidad creadora en el mundo físico es la
mujer, que puede crear vida, a partir de su propio cuerpo. No solo crearla, sino sostenerla hasta que esa vida desarrolla conciencia, como Adán y Eva antes de comer el fruto. Solo entonces adquirieron conciencia de sí mismos, sintieron vergüenza y comenzaron a existir de manera independiente. Como un bebé que deja de alimentarse mediante la lactancia y comienza a relacionarse con el mundo exterior, iniciando su camino hacia la autonomía.
Y en tantas historias, cuando una mujer se encuentra con Dios, es Dios quien se acerca a ella, mientras que los hombres tienen que buscar a Dios y rogarle por una respuesta.
Como dijo Ariana Grande: Dios es una mujer.
¿Escribí todo esto mientras mi endometrio se desprendía lenta y dolorosamente, dejándome derretida sobre el colchón, intentando escapar de mi cerebro inundado de hormonas? Sí.